INSEGURIDAD SENSACIONAL

DE UN ARGENTINO A OTRO ARGENTINO:

¿ESTÁ SEGURO DE QUE ESTÁ INSEGURO?

por OSVALDO PEUSNER

25 agosto 2015

 
¿Mi pregunta le parece ridícula? ¿Acaso es evidente la respuesta? ¿No vivimos en el límite de la inseguridad? ¿O si usted lo prefiere: en el inseguro límite de la seguridad?
 
No, estimado lector, no es así.
 
Usted no está inseguro, aunque las estadísticas y los medios se lo digan, se lo escriban, se lo muestren y se lo demuestren a través de la televisión, de los diarios y de las redes sociales. Usted no está inseguro, aunque las cifras de las víctimas aumenten, aunque algunos funcionarios le mientan. Le repito, usted no está inseguro. ¿Por qué no? Porque la inseguridad es otra cosa. Es una sensación, como dicen algunos políticos que, en esta ocasión, eligen la verdad para confundir. La inseguridad es una cosa a la que desplazamos de su lugar para poder reemplazarla por otra cosa a la que bautizamos con su nombre para sentirnos más seguros. ¿No está seguro de entenderme? Por favor, tratemos de acercarnos a la cuestión, al menos, para parecernos al dubitativo Hamlet.
 
Usted está inseguro cuando va a rendir un examen sin haber estudiado todos los temas del programa, cuando intenta aprobar apoyándose más en su suerte que en sus conocimientos, cuando usted teme al fracaso, a pasar un mal momento frente al docente, a demorar su trayectoria educativa, a repetir un examen costoso o a recibir la condena de su entorno social. Usted está inseguro cuando va al examen sabiéndolo todo, pero también sabiendo que, en el saber, siempre hay más, y que el docente puede encontrarle su menos, su punto flaco, para desaprobarlo. Usted se siente inseguro cuando sube a un Boeing o a un Airbus para volar según la ecuación de Bernoulli y sabe que su máquina puede fallar por razones naturales, técnicas o humanas que usted no controla, a pesar de que haya intentado leer la chapita con los datos de fabricación de la puerta mientras lo empujaban los pasajeros que lo seguían atrás para ubicar sus equipajes de mano antes que otros pasajeros que también empujaban. Usted se siente inseguro cuando cruza una pista para sacar a bailar a la mujer más llamativa del salón y no se cree capaz de interesarle a ella pero sí a los mirones de siempre que celebrarán su derrota con risotadas sonoras. Usted se siente inseguro cuando espera al cartero que debe traer un documento, una tarjeta o una invitación o cuando espera el mail, el mensaje o el gesto que no llega ni con el alba ni con el crepúsculo. Usted se siente inseguro cuando habla sobre su inseguridad en la sesión individual, en la del grupo terapéutico o en el consultorio psiquiátrico y descubre que, en la  primera, su analista lo atiende de oído; en la segunda, lo escuchan “de grupo”; y en la tercera, lo medican “por las dudas”. Una tragedia verdadera en tanta vida verbal. Entonces… ¿no estaremos hablando de otra cosa en lugar de hablar de inseguridad?
 
Intentemos darle una nueva mirada al caso, al menos momentáneamente. Si usted tiene miedo a que lo ataquen, a que lo maten, a que lo violen, maltraten, roben o cualquier combinación de las anteriores dentro del rubro y de la ocasión, entonces usted le teme al crimen, y el crimen y la inseguridad son temas diferentes aunque, frecuentemente, se los confunda por desconocimiento o por temblor. La inseguridad viene del interior de la persona, la criminalidad del exterior. Volvamos entonces a la cuestión original haciendo una pregunta más adecuada: ¿estamos preocupados por nuestra imprecisión terminológica al referirnos a la “inseguridad” o estamos asustados por la alta tasa de criminalidad? ¿Se trata de una situación local o global? ¿Le parece que nuestra falta de rigor estadístico o nuestra vaguedad natural nos están llevando a sumarle una confusión más al caos argentino? Empecemos por el principio, por más que me gustaría empezar por los principios, pero sería otro texto y no sabría siquiera comenzarlo. Si estuviéramos en un país sajón, veríamos que las palabras “safety” y “security” también llevan a malos entendidos. En general “safety” se refiere a todos los aspectos de la integridad física y la salud, incluidas las medidas de conservación de alimentos, aire limpio, prevención de incendios, evacuación en siniestros, mientras “security” se refiere a la prevención de ataques, sabotaje y robo. Bastante claro hasta que uno pasa a “safe”, como adjetivo, donde resulta que uno puede estar “safe” en un lugar seguro, uno puede ser “safe” porque no altera la estabilidad de nadie o, peor aún, uno está en un “safe”, nuevamente sustantivo, que no es otra cosa que una caja de hierro. Desde aquí, seguimos el tour hacia “secure”, donde nos encontramos con un término que puede señalar que un tornillo está “fijo”, que un aeropuerto está vigilado y que una persona está libre de ansiedad. Continuamos el tour para detenernos en “save”, un verbo que puede llevarnos a la salvación eterna, al rescate de una víctima que se ahoga o a una liquidación de prendas en la que pensamos ahorrarnos unos pesos. En un diálogo en inglés podría escucharse un parlamento así: I don’t need anybody to save me. I am secure with my pills in the safe. (No necesito que me salven; me siento seguro con mis píldoras en la caja de seguridad). Mejor sería ponerlas en la licuadora después de leer este mejunje de palabras. Volviendo entonces a las cuestiones terminológicas, quédese tranquilo, los sajones no están mejor que nosotros. Incluso, en otros tiempos, la palabra más utilizada en sus diálogos era el pronombre “what”, ya que no se entendían de primera en una época en la que la gente se comunicaba o simulaba hacerlo mucho más que ahora. Sí, amigo lector, también yo sé que los sajones no lo son todo y que el mundo entero ha tenido manifestaciones superlativas de violencia durante la Inquisición, la Segunda Guerra Mundial, la toma de Constantinopla, las Cruzadas, el colonialismo europeo, las dictaduras militares latinoamericanas, árabes y africanas, etc.
 
Esas cosas que suceden y mencionamos se llaman crímenes. Y los crímenes tienen todo el derecho de asustarnos, atemorizarnos y aterrorizarnos. En particular, si seguimos jugando a los eufemismos y bautizamos a estos crímenes con otros nombres, como “inseguridad”, pues no sabremos entonces si nuestro temor proviene de nuestro  interior o del exterior, y nunca faltará el psiquiatra seguro y salvador que, a su vez, jugando a la etimología, lo llame “pánico” para permitirse así tratarnos con muchos fármacos, mucha ignorancia, mucho honorario y, muchas veces, mucha maldad.
 
Como ven, amigos lectores, la palabra “inseguridad” me da mucho miedo.
 

PERFIL/PROFILE
¿Quién es Osvaldo? Who is Osvaldo?
o (Si llegara a leerme demasiado tarde)
or (if you happen to read me a bit late)
¿Quién fue Osvaldo? Who was Osvaldo? (but don't get sad yet)
Osvaldo recibió tres títulos del M.I.T.: uno laboral, en ingeniería química; otro secante, en Filosofía, y otro humectante, de guardavidas de la Cruz Roja Internacional. Valga aclarar que nunca salvó a nadie.
Osvaldo obtained three degrees at M.I.T.: a major one in Chemical Engineering, a minor one in Philosophy, and a medium one in Lifesaving. Of course, he never saved anybody’s life.
Osvaldo practicó el humor antes del despido en sus variadas actividades:
Osvaldo practiced humour before he was fired from the numerous jobs and activities that he engaged in and we list below:
- como profesor de Humor en la Literatura en el MUSEO MALBA,
- Professor of Literary Humour at the MUSEO MALBA (Argentina’s MOMA),
- como Director de ingreso del I.T.B.A. entre los años 2000 y 2003 y profesor de Dirección de Proyectos durante 8 años en la misma institución,
- Dean of Admissions from 2000 to 2003 at the Buenos Aires Institute of Technology and full professor in Project Management during 8 years at the same institution,
- como Gerente de proyectos de la Organización TECHINT durante 10 años,
- Project Manager during 10 years at Techint, the largest engineering, procurement, and construction company in Argentina,
- como director de producción de la MINA ÁNGELA, yacimiento de oro, plata, cobre, plomo y zinc en la Patagonia, donde ni siquiera supo hacerse rico,
- Production Manager at MINA ÁNGELA, a gold, silver, copper, lead, and zinc mine where he didn’t become rich at all,
- como ingeniero en procesos de nylon de DUCILO (Du Pont Arg),
- Process engineer at DUCILO’s (DU PONT fibers) nylon factory in Berazategui, State of Buenos Aires, where he studied women’s stockings and underwear rather than women themselves,
- como profesor de Teoría del conocimiento y Metodología de la investigación en la U.T.N. Gral Pacheco, que durante su gestión se llamaron Teoría de la Ignorancia,
- Professor in Theory of Knowledge (Episthemology) at the UTN (National Technical University) graduate school, a course familiarly identified as Theory of Ignorance during his times,
- como escritor de fracasados libros y aburridos artículos, que actualmente están ubicados en las mesas de liquidación del Parque Rivadavia,
- writer of various unreadable books and many most boring articles,
- como columnista radial en FM CULTURA y RADIO DE LA CIUDAD, donde gracias si, por distracción, lo escuchaba algún colega de la mesa,
- radio commentator for FM CULTURA and AM RADIO DE LA CIUDAD,
- como coordinador de talleres literarios de niños, adolescentes y grandes,
- coordinator of literary worshops for children, teenagers and adults,
- como jugador de vóleibol de primera división de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, donde aprendió a vivir a los pelotazos.
- first division volleyball player for Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, one of the four top teams in the local league.

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