EL AMOR EN TIEMPOS JUDICIALES

HASTA QUE LA VIDA NOS REÚNA

POR OSVALDO PEUSNER

19/11/2014

 

– Esa no es la fórmula – podría decirme usted con justicia.

Y tendría razón, porque usted emplea un lenguaje razonado y razonable, y porque el dicho aceptado es “hasta que la Muerte nos separe”, y porque usted sabe que la Muerte es una mujer que corta los hilos de la vida humana, cumpliendo así una función sumamente cruel que le sirve para contrarrestar la más cruel función de su contraparte benigna, blanca y divina, que sigue fomentando nuestra reproducción hasta que el hambre nos consuma apocalípticamente. Valga agregar que la Dama Negra siempre emplea su guadaña o sus tijeras en forma horizontal, para cortar hilos verticales, pero nunca en forma vertical, para cortar lazos horizontales. Y usted sabe también que cada final requiere dos cortes sucesivos y que el orden de los cortes puede variar según se presenten la situación, el caso y el momento. La expresión “hasta que la muerte nos separe” parece decir que la Muerte llegará  en primer término y la separación después, lo que tranquilizaría a los admiradores de Julio Jaramillo que lo dijo en su recordadas palabras “si tu mueres primero, yo te prometo,/escribiré la historia de nuestro amor/con toda el alma llena de sentimiento;/la escribiré con sangre, con tinta sangre del corazón” (1), una declaración que podría conmover a la gente de letras porque escribir en medio de una emoción profunda generalmente resulta en textos deplorables o podría aterrorizar a los estudiantes para quienes el color rojo es alarmante pues corresponde a errores, correcciones, bochazos y repeticiones o podría confundir a los televidentes acostumbrados a analizar las muertes como forenses de reposeras y que, ahora, necesitarían comprender si la “tinta sangre” proviene del corazón de la muerta o del corazón enamorado o, finalmente, podría desequilibrar a una minoría rigurosa que rechaza de plano la letra de “Nuestro juramento” porque comienza dudando en subjuntivo en lugar de convenciendo en indicativo. En los pocos casos en que se invierte la sucesión de los cortes es para exagerarla en sentido contrario: ante la ruptura de la pareja, uno de los corazones estalla y su dueño o dueña mueren, nunca los dos al unísono porque ya sería un accidente y habría que denunciarlo a una empresa de seguros que daría más inseguridad que estabilidad a los asegurados, lo que en otros tiempos se expresaba como “morirse por una persona” lo que equivalía a decir “querer en extremo a esa otra persona”, “quererla a muerte o hasta la muerte”, lo que le permitía al compositor Agustín Lara decir “siempre te vas, porque quieres dejarme/ porque quieres matarme, y por eso te vas” (2), dejando así que la separación precediera a la muerte, una muerte premeditada, casi un asesinato musical. O en el mismo sentido, pero más dramático, “sin tu amor no viviré“, que parece anunciar que, si el lazo afectivo se cortara en primer término, el desenlace obligado sería la muerte del enamorado, lo que nada tiene que ver con los hechos pues, el autor del bolero “Historia de un amor”, Carlos Eleta Almarán (3), se refiere a una mujer que “no está a su lado” por haber muerto previamente, pero no menciona el detalle fundamental: que la difunta era su cuñada porque había aceptado positiva y anteriormente la propuesta de otro pretendiente que no era él sino el hermano de él mismo. La protagonista del verso “ya no estás más a mi lado, corazón” nunca estuvo real,  eufemística o metafóricamente a “su lado” y no es probable o creíble que el corazón involucrado se tratara del órgano muscular al que injustamente le atribuimos los sentimientos, ya que ningún ser humano podría llevar a su lado y fuera de su cuerpo un corazón, a menos que el personaje estuviera internado en las unidades coronarias del Methodist o del St. Luke’s en el Texas Medical Center o en el Centro de Investigación Cardiológica de Moscú o en el Heartbreak Hotel de Elvis Presley. Afortunadamente, podemos decir que la situación parece grave pero es mucho más grave aún porque nuestra cultura eligió a Romeo y a Julieta como modelos del amor romántico, aunque ellos se inclinaran por el canon macabro que Shakespeare fijó e inmortalizó por los últimos cuatro siglos: “que la muerte nos reúna”. Esta tónica funeraria nos acompaña vivencial y teatralmente desde el siglo XVI y no dejó de extenderse hacia el cine. En “Duelo al sol”, una película del año 1946, Gregory Peck y Jennifer Jones se mataban a tiros de rifle para que fuéramos al cine a conocer cuánto se amaban y cuánto habían estudiado el Génesis. Y ni que hablar de los afectuosos Roses, dos cónyuges que solo con parecerse a los actores Michael Douglas y a Kathleen Turner podían salir a matar pretendientes, pero eligieron matarse entre ellos y, al igual que los duelistas solariegos, expiraron sangrienta y poéticamente tomados de las manos en el año 1989. Por supuesto, siempre puede haber una instancia peor. Quizás la peor de todas sea la de evitar la Muerte muriendo progresivamente de antemano. Morir en cuotas por temor a la Muerte, como los cobardes a quienes menciona el César de Shakespeare: “antes de hallar la muerte, los cobardes mueren veces distintas; los valientes sólo una vez la muerte saborean”. En la actualidad,  en lugar de buscar ayuda en Verona o en Fray Lorenzo para alcanzar sólo un episodio fúnebre en la vida (otra curiosidad más porque si hay cadáver ya no hay vida), vamos perdiendo o disminuyendo nuestras vidas mientras creemos mejorarlas o extenderlas llenándonos de medicamentos, bebidas, dietas, gimnasias, deportes, spas, cursos, viajes, descansos, congresos, fiestas, asados, sushis, meditaciones, plegarias, lecturas, comunicaciones, mensajes, charlas, cadenas y cuántas funciones culturales o recreativas nos surjan, pero ya ni registramos ni recordamos la última conversación profunda o el último intercambio de miradas intenso que tuvimos, si la tuvimos o con quien la tuvimos. Adoptamos el paradigma shakespereano, “hasta que la muerte nos reúna”, sin hacernos cuestionamientos mayores. Pero claro está que tanto Shakespeare como sus personajes estaban tan inmersos en la vida que difícilmente hubieran podido convivir con nosotros en nuestra sociedad. Y si no me lo creen, imaginenselo a cualquiera de estos seres apasionados respondiendo las preguntas del funcionario de un registro civil contemporáneo:

¿Si estoy en pleno control de mis facultades mentales para casarme? … No, por supuesto que no. ¿Cómo podría? Estoy enamorado.

 

1) Nuestro juramento, Julio Jaramillo.

2) Siempre te vas, Agustín Lara para María Félix.

3) Historia de un amor, Trío Los Panchos con Johnny Albino.

 

 

  1.  

PERFIL/PROFILE
¿Quién es Osvaldo? Who is Osvaldo?
o (Si llegara a leerme demasiado tarde)
or (if you happen to read me a bit late)
¿Quién fue Osvaldo? Who was Osvaldo? (but don't get sad yet)
Osvaldo recibió tres títulos del M.I.T.: uno laboral, en ingeniería química; otro secante, en Filosofía, y otro humectante, de guardavidas de la Cruz Roja Internacional. Valga aclarar que nunca salvó a nadie.
Osvaldo obtained three degrees at M.I.T.: a major one in Chemical Engineering, a minor one in Philosophy, and a medium one in Lifesaving. Of course, he never saved anybody’s life.
Osvaldo practicó el humor antes del despido en sus variadas actividades:
Osvaldo practiced humour before he was fired from the numerous jobs and activities that he engaged in and we list below:
- como profesor de Humor en la Literatura en el MUSEO MALBA,
- Professor of Literary Humour at the MUSEO MALBA (Argentina’s MOMA),
- como Director de ingreso del I.T.B.A. entre los años 2000 y 2003 y profesor de Dirección de Proyectos durante 8 años en la misma institución,
- Dean of Admissions from 2000 to 2003 at the Buenos Aires Institute of Technology and full professor in Project Management during 8 years at the same institution,
- como Gerente de proyectos de la Organización TECHINT durante 10 años,
- Project Manager during 10 years at Techint, the largest engineering, procurement, and construction company in Argentina,
- como director de producción de la MINA ÁNGELA, yacimiento de oro, plata, cobre, plomo y zinc en la Patagonia, donde ni siquiera supo hacerse rico,
- Production Manager at MINA ÁNGELA, a gold, silver, copper, lead, and zinc mine where he didn’t become rich at all,
- como ingeniero en procesos de nylon de DUCILO (Du Pont Arg),
- Process engineer at DUCILO’s (DU PONT fibers) nylon factory in Berazategui, State of Buenos Aires, where he studied women’s stockings and underwear rather than women themselves,
- como profesor de Teoría del conocimiento y Metodología de la investigación en la U.T.N. Gral Pacheco, que durante su gestión se llamaron Teoría de la Ignorancia,
- Professor in Theory of Knowledge (Episthemology) at the UTN (National Technical University) graduate school, a course familiarly identified as Theory of Ignorance during his times,
- como escritor de fracasados libros y aburridos artículos, que actualmente están ubicados en las mesas de liquidación del Parque Rivadavia,
- writer of various unreadable books and many most boring articles,
- como columnista radial en FM CULTURA y RADIO DE LA CIUDAD, donde gracias si, por distracción, lo escuchaba algún colega de la mesa,
- radio commentator for FM CULTURA and AM RADIO DE LA CIUDAD,
- como coordinador de talleres literarios de niños, adolescentes y grandes,
- coordinator of literary worshops for children, teenagers and adults,
- como jugador de vóleibol de primera división de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, donde aprendió a vivir a los pelotazos.
- first division volleyball player for Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, one of the four top teams in the local league.

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