AUSENTE

OBVIAMENTE AUSENTE

por Osvaldo Peusner

14 agosto 2014

 

Después de invitar a mis lectores a leer el texto “De segunda” en esta misma página web, uno de ellos me respondió con estas dos palabras: “ESTOY AUSENTE”. Lo leí varias veces porque, desde el advenimiento de la comunicación celular, yo también me acostumbré a leer con dificultades. ¿Puedo estar ausente?, me pregunté. Sí, claro; puedo estar ausente en muchos sitios. Lo que no puedo hacer es estar ausente justo aquí donde estoy, porque donde estoy, estoy, o mejor todavía: estoy presente, y donde estoy presente no puedo estar ausente y donde estoy ausente no puedo estar presente. Y donde estoy no puedo manifestar mi ausencia pues sería como decirle “no estoy” al llamado de un portero eléctrico, un teléfono o un timbre que preguntara por mí. Mientras rumiaba sobre el tema, la cuestión o el oxímoron, yo avanzaba en medio del “rush hour” de los viernes porteños por la avenida Córdoba escuchando en la radio una columna acerca de palabras con significantes que no dicen nada y que, además, frecuentemente usamos los argentinos. Con mucha simpatía, el columnista señalaba la relativización de términos que hacen ciertos sujetos parlantes para incrementar la importancia de sus expresiones verbales; entre ellas mencionaba las siguientes tres voces: “digo”, “no sé, digo”, “no sé, digo, nada”. La primera de ellas, “digo”, es claramente superflua pues, si estoy hablando, estoy diciendo, y si estoy diciendo en primera persona, entonces “digo”. ¿Para qué digo “digo” entonces? ¿No será una muletilla que me da tiempo para pensar en más palabras que, quizás, podrían llegar a ser tan superficiales como las que ya estoy diciendo cuando “digo”? Pregunta interesante, me dirán, pero sigamos enriqueciéndonos con el tema radial antes de retomar nuestro camino argumental. La segunda voz ya no es una voz sino una expresión de tres palabras desafortunadas con puntuación: “no sé, digo”. La negación pura, “no”, si alguien puede asociar la pureza con el negativo; el verbo “sé”, del saber aristocrático que motivó la búsqueda filosófica de Sócrates hasta su democrática muerte; el prohibido “digo”, como lo dijimos previamente, y una coma que no es otra cosa que un espacio que no quiero comer ya que prefiero alimentarme con comida más que con pausas. La conjunción de los tres términos con la puntación sirve para lograr varios objetivos simultáneamente: el “no sé”, para revelar una humildad que no tengo (ni tendré) y que elevará mi ilustre figura sobre un pedestal más ilustre que usaré como trampolín para impulsarme hacia alturas aún mayores por medio de la misma humildad que supe exhibir pudorosamente, una virtud que espero que usted vaya captando, notando y reconociendo; el “digo” junto al “no sé” puede cumplir dos roles diferentes: el primero, darle a entender a mi interlocutor que desconozco lo que estoy diciendo, lo que le resulta bastante molesto porque él espera escuchar justamente lo contrario; el segundo, marcar con la coma una división entre la humildad de mi fingida ignorancia con la soberbia de la frágil autoridad verbal en mi decir. La tercera voz, “no sé, digo, nada”, tampoco es una palabra solitaria sino un cuarteto coral con dos signos de puntuación intercalados, una frase hecha de las que llamamos “lugar común”, no por su geografía sino porque no dice algo especial o, con mayor lógica, dice nada especial en las palabras: “No sé, digo, nada”. En esta oportunidad, la confusión es mayor gracias a la ubicación del “digo” entre las dos comas, lo que podría tratar de comunicar o bien que “no sé lo que digo” o que “digo nada” o, peor aún, que, “cuando digo que no sé lo que digo, digo nada”. ¿Nada? ¿Cómo seguir sin detenernos, por un instante al menos, en un aporte del Rolo Villar quién, refiriéndose a un nadador profesional, nos señala que el hombre “nada o descansa”? La nada se convierte así en el “verbo” de San Juan o en la “acción” de Goethe. Pero no quiero distraerlos más sino aprovechar el mensaje de mi lector para enfocar el texto en una voz actual empleada insensible e inconscientemente. Se trata de la palabra “OBVIO”, así con mayúsculas pues se dice a todo volumen y con el apoyo óseo y muscular de todo el cuerpo emisor. “OBVIO”. Palabra derivada del latín “ob”, enfrente, y “vía”, camino, “lo que está enfrente en mi camino”; una palabra que yo le tenía prohibida a mis alumnos secundarios y universitarios porque decirle al prójimo que su idea estaba a la vista de todos nosotros era una forma de disminuir ofensivamente tanto a la idea como al prójimo. ¿Qué pensar de la palabra OBVIO dicha a todo volumen por una amiga nueva de caja torácica exuberante? Dependerá de la caja, quizás quiera decirme. Seguramente el lector, que quizás no esté tan ausente como mi mensajero celular, quiera también agregar que no somos perfectos ni en nuestro pensamiento ni en nuestra expresión y que, a veces, también deberíamos tener en cuenta otros factores humanos en nuestros vínculos además del habla. Así lo hice porque, usted me comprenderá, soy y fui humano hasta que, necesariamente, ella se llevó la turgencia a otra parte para dejarme solo, solo con un mail de despedida, y solamente escribiendo estos divagues verbales. Bueno, no solo del todo porque me dejó repitiéndome, una y otra y otra vez la palabra OBVIO. Eso sí, esta palabra, ahora mi palabra, obviamente no afectará a nadie pues ya no queda nadie a mi alrededor que pueda llegar a saborearla.

A mi querido amigo M.B., con obvio afecto

PERFIL/PROFILE
¿Quién es Osvaldo? Who is Osvaldo?
o (Si llegara a leerme demasiado tarde)
or (if you happen to read me a bit late)
¿Quién fue Osvaldo? Who was Osvaldo? (but don't get sad yet)
Osvaldo recibió tres títulos del M.I.T.: uno laboral, en ingeniería química; otro secante, en Filosofía, y otro humectante, de guardavidas de la Cruz Roja Internacional. Valga aclarar que nunca salvó a nadie.
Osvaldo obtained three degrees at M.I.T.: a major one in Chemical Engineering, a minor one in Philosophy, and a medium one in Lifesaving. Of course, he never saved anybody’s life.
Osvaldo practicó el humor antes del despido en sus variadas actividades:
Osvaldo practiced humour before he was fired from the numerous jobs and activities that he engaged in and we list below:
- como profesor de Humor en la Literatura en el MUSEO MALBA,
- Professor of Literary Humour at the MUSEO MALBA (Argentina’s MOMA),
- como Director de ingreso del I.T.B.A. entre los años 2000 y 2003 y profesor de Dirección de Proyectos durante 8 años en la misma institución,
- Dean of Admissions from 2000 to 2003 at the Buenos Aires Institute of Technology and full professor in Project Management during 8 years at the same institution,
- como Gerente de proyectos de la Organización TECHINT durante 10 años,
- Project Manager during 10 years at Techint, the largest engineering, procurement, and construction company in Argentina,
- como director de producción de la MINA ÁNGELA, yacimiento de oro, plata, cobre, plomo y zinc en la Patagonia, donde ni siquiera supo hacerse rico,
- Production Manager at MINA ÁNGELA, a gold, silver, copper, lead, and zinc mine where he didn’t become rich at all,
- como ingeniero en procesos de nylon de DUCILO (Du Pont Arg),
- Process engineer at DUCILO’s (DU PONT fibers) nylon factory in Berazategui, State of Buenos Aires, where he studied women’s stockings and underwear rather than women themselves,
- como profesor de Teoría del conocimiento y Metodología de la investigación en la U.T.N. Gral Pacheco, que durante su gestión se llamaron Teoría de la Ignorancia,
- Professor in Theory of Knowledge (Episthemology) at the UTN (National Technical University) graduate school, a course familiarly identified as Theory of Ignorance during his times,
- como escritor de fracasados libros y aburridos artículos, que actualmente están ubicados en las mesas de liquidación del Parque Rivadavia,
- writer of various unreadable books and many most boring articles,
- como columnista radial en FM CULTURA y RADIO DE LA CIUDAD, donde gracias si, por distracción, lo escuchaba algún colega de la mesa,
- radio commentator for FM CULTURA and AM RADIO DE LA CIUDAD,
- como coordinador de talleres literarios de niños, adolescentes y grandes,
- coordinator of literary worshops for children, teenagers and adults,
- como jugador de vóleibol de primera división de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, donde aprendió a vivir a los pelotazos.
- first division volleyball player for Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, one of the four top teams in the local league.

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